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Sentirse vulnerable ante los propios miedos2 min de lectura

Sentirse vulnerable ante los propios miedos

Te has puesto a pensar que detrás de la máscara de la persona súper fuerte, poderosa, que siempre puede con todo, hay también un ser humano frágil, sensible, que necesita sentir sus emociones?

 

Y no estoy diciendo que no haya personas felices y realizadas, por supuesto que las hay, de hecho mucho de mi trabajo, tiene que ver con poder acercarnos cada día a ese propósito. Pero una cosa es cuando sabes que tienes cosas por mejorar, y otra es cuando dices que tienes todo resuelto, pero en el contacto con tu propio silencio en la soledad de tu casa, te sientes vacío, solo, sin rumbo.

 

Cuál es la diferencia entre una cosa y la otra?  El reconocer y mirar de frente a los propios demonios. El reconocer que te da mucha bronca cuando otra persona no hace las cosas a tu manera, o cuando el otro no responde cuando tú deseas que te responda, o no te trata como tú quieres.

Eso es mostrarse desnudo ante la propia vulnerabilidad, cosa que muy pocos están dispuestos a hacer, lamentablemente.

Tan importante es poder poner en palabras esas frustraciones, dejar de hacerse el que nada te molesta y enfrentarte con eso, porque ESA es la forma de sanarlo.

Cuando ante el mundo muestras una cosa, y en soledad eres otra, no estás actuando conforme a lo que dices. Y nadie puede juzgarte, pero es más sano comenzar por reconocer esos miedos, broncas, rabia, sensación de carencia. No se trata de reprimirlo, se trata de hacerles frente.

De pronto eres muy exitoso en tu trabajo, el líder del grupo entre tus compañeros, o la mejor en la tarea que te toca hacer, eso es increíble… pero si llegas a tu casa y sientes que eso no te llena, entonces ESO tienes que revisarlo.

 

Pregúntate porqué tienes que seguir trabajando en eso, que si eres tan bueno haciéndolo, probablemente seas muy bueno haciendo otra cosa que sí te apasione.

Otro ejemplo muy clave es una relación, si demandas demasiada atención de la otra persona, y sientes que no ‘te da’ lo que tú quieres, caben 2 preguntas:

1: Qué haces en esa relación? Qué te ata? Es dependencia? Porqué no logras valerte por ti mismo/a?

2: Esa sensación de vacío viene de dónde? De tu infancia? De una figura paterna/materna que estuvo ausente? Hay una herida emocional de fondo que debes trabajar.

 

Como ves, no puedo abordar todos los ejemplos aquí, pero solo quería ilustrarte que a veces estamos ante situaciones aparentemente hermosas, pero tienen un trasfondo emocional muy intenso, personal, que viene desde adentro.

 

Cómo salir de esta oscuridad?  LEE EL SIGUIENTE POST AQUÍ

 

 

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